Capítulo 7

Diagnóstico de la Articulación Sacroilíaca: Enfoque Global

Una vez confirmado el diagnóstico de patología de la articulación sacroilíaca, se deben seguir varios pasos. Es aquí donde un método multidisciplinario resulta efectivo, ya que la identificación adecuada del paciente requiere del trabajo conjunto de todos los especialistas.

La etiología de la patología de la articulación sacroilíaca proviene de diversas fuentes: El esfuerzo agudo o crónico; la enfermedad del segmento adyacente (cirugía lumbar previa); iatrogénica, como ser la recolección de injerto óseo de la cresta ilíaca; inflamatoria; o la inestabilidad, como en las mujeres multíparas de 30 años de edad.

Cualquiera de los especialistas clave que trabajan con el paciente con disfunción de la articulación sacroilíaca puede administrar la terapia para dicha articulación.  La terapia conservadora para la articulación sacroilíaca incluye:

  • Medicación: prescripción de antiinflamatorios no esteroideos
  • Fisioterapia (6 a 8 semanas)
  • Manipulación manual
  • Corrección asistida por la familia
  • Técnicas de automovilización
  • Fijación externa (como correaje o encintado)

Es importante destacar que un porcentaje significativo de los pacientes con patología de la articulación sacroilíaca se estabilizan a las 8 semanas de recibir un tratamiento de terapias conservadoras adecuadas.

En el caso del 15% al 20% de los pacientes que requieren un tratamiento no conservador, se pueden elegir distintas opciones, entre las que se incluye la fusión de la articulación sacroilíaca mínimamente invasiva. 

Es importante que el cirujano comprenda qué pedir a sus colegas especialistas en la articulación sacroilíaca, a fin de garantizar la obtención de las órdenes correctas para el bienestar del paciente que padece una afección en la articulación sacroilíaca.

Después de examinar al paciente con trastornos en la articulación sacroilíaca y de revisar la historia clínica y las imágenes, el cirujano debe pedir lo siguiente al médico especializado en dolor y al fisioterapeuta:

  • Un mínimo de 5 pruebas de provocación, 3 de las cuales deben positivas, y deben incluir la prueba de compresión o bien, la de empuje del muslo. Las maniobras de provocación puede realizarlas el cirujano o encargárselas a los fisioterapeutas o a los especialistas en el tratamiento del dolor.
  • Diagnóstico de bloqueo de la inyección en la articulación sacroilíaca. Es importante pedir al médico del tratamiento del dolor que repita las pruebas de provocación después del bloqueo para confirmar el diagnóstico de alteración de la articulación sacroilíaca. También es importante pedir al paciente que lleve un registro diario del dolor hasta 24 horas después de la inyección, para evaluar su estado.

El cirujano debe indicar al paciente que regrese en el plazo de dos semanas tras la realización de todas las pruebas para conversar sobre los hallazgos. En ese momento, se podrá discutir y decidir la terapia apropiada, realizando las consultas necesarias a los especialistas en tratamiento del dolor o fisioterapeutas.


El iFuse Implant System está previsto para la fusión sacroilíaca en afecciones como la disfunción de la articulación sacroilíaca, que es resultado directo de la desalineación de la articulación sacroilíaca y de la sacroileítis degenerativa. Se incluyen afecciones cuyos síntomas comenzaron durante el embarazo o en el periodo periparto y han persistido después del parto durante más de 6 meses. Existen riesgos potenciales asociados con el iFuse Implant System. Es posible que no sea adecuado para todos los pacientes y es posible que no todos los pacientes se beneficien. Para obtener información sobre los riesgos, visite: www.es.si-bone.com/riesgos

El Dr. Reckling es un empleado de SI-BONE Inc.

"Once the diagnosis of SI Joint pathology is confirmed there are several steps that should be taken. 

To effectively diagnose the SI Joint, it is important to use the appropriate SI Joint management algorithm, which includes provocative testing and diagnostic joint injections.
 
Etiology of SI Joint pathology comes from a variety of sources:
Acute or Chronic strain; 
Adjacent segment disorder (prior lumbar surgery);
Iatrogenic such as Iliac Crest Bone Graft harvest; 
Inflammatory;
Instability, such as the multiparous 30-year-old female, or prior trauma.

SI Joint Therapy can be administered by any of the key specialists who work with the SI Joint patient.  Conservative therapy for the SI Joint includes: 

Medication  - Nonsteroidal anti-inflammatory prescription
Physical Therapy 6-8 weeks
Manual manipulation
Family assisted correction
Self-mobilization techniques
and External fixation, such as belting and taping

It is important to note that a significant percentage of all SI Joint patients stabilize with appropriate conservative therapy treatment by 8 weeks.    

Of the 15-20% of patients who require non-conservative treatment, there are options that can be pursued, including minimally invasive SI Joint fusion, and RF treatment.  

It should be noted, however, that RF treatment and therapeutic injections are intended for symptomatic relief, and do not address the underlying SI Joint dysfunction.

It is important that the surgeon understands what to order from his SI Joint specialist peers, in order to ensure that the correct orders are provided for the welfare of the SI Joint patient.

After examining the SI Joint patient and reviewing patient history and images, the surgeon should order the following from the pain physician and physical therapist:

A minimum of 5 provocative tests, with 3 positive, including either Compression or Thigh Thrust. 
Provocative testing can be done by the surgeon, or ordered from either PTs or pain management physicians.

A diagnostic SI Joint injection block. It is important to ask the pain management physician to have the provocative tests repeated after the block to confirm SI Joint diagnosis.

It is also important to ask the patient to keep a pain diary for up to 24 hours post-injection, to assess their condition.

The surgeon should have the patient return within two weeks following all testing to discuss the findings.

At that point, the appropriate therapy may be determined. Based on numerous publications, if there is recurrent pain after a second SI joint injection, the patient may want to consider a minimally invasive surgical procedure."